Mientras en estos agitados días ( …que en realidad no son tan agitados como se podría creer ), la clase política ( Concertación, Alianza por Chile ) se desvela buscando candidatos para elecciones que todavía no están cerca; y permanecen jugando un juego de pelota en el cual se tiran las culpas unos a otros sin darse tregua para tomar agua; Dos hechos significativos se han presentado, los cuales parecen ser impermeables para el mundo político- partidista.
La COREMA de la primera región ha autorizado a una empresa minera trabajar y extraer recursos naturales desde la reserva nacional “Las Vicuñas”, lo que atenta seriamente contra la legislaci
ón chilena que protege dichos territorios chilenos , que al ser declarados “Zonas proseguidas” no pueden prestarse para usos nos sustentables. Lo curioso de esta loca situación, es que resulta paradójico y sorprendente que una misma institución de Estado se encarga de violar las mismas normas que el aparato institucional oficial de la republica postula y pone en práctica por medio de decretos y leyes.
El Segundo suceso que ha centrado mi interés y que también permite visualizar la praxis (comportamiento) de nuestra clase política dirigente, es lo relativo a la comisión de equidad puesta en marcha desde hace tres semanas atrás por La presidenta Bachelet.
La comisión que cuenta, entre otros, con personajes tales como el economista de la Universidad de Chile Ricardo Ffrench Davis, el ex candidato Joaquín Lavín , Monseñor Goic, pero que carece de nombres ligados al mundo empresarial y sindical, se presenta como una oportunidad para plantear un debate serio sobre la inequidad en Chile. Tema que cobra cada día más relevancia, al darnos cuantas que muchas de las manifestaciones y descontentos soc
iales que hemos presenciado últimamente, pueden tener sus explicaciones en variables tales como la mala distribución del ingreso en nuestro país. Sumando a esto que Chile se encuentra entre los 10 países con la peor distribución del ingresó.
Lamentablemente, la clase política no se ha pronunciado sobre estos temas, salvo algunas argumentaciones pobres en la prensa, que más se asemejan a comentarios de pasillo que a seminarios de Universidad.
Quizás se buena idea cerrar está columna con una frase para el bronce que escuche del director de la fundación “ Un techo para Chile” durante un coloquio de políticas de vivienda en el observatorio urbano de la Corporación SUR. Sebastián Bowen declaro lo siguiente:
“Chile no es un país de pobreza, es un país de injusticias”…Por supuesto los políticos nos se pronunciaron.